Primero, usamos la información que nos das sobre tu casa y la visitamos para verla en persona. Luego, comparamos las características de tu casa con otras casas similares que están en venta o que se han vendido recientemente.
Por ejemplo, miramos cosas como la ubicación, el tamaño y en qué piso está. Después de comparar todo esto, nuestros expertos en inmuebles calculan un precio de venta justo basado en cómo es tu casa y los precios del mercado. Así, nos aseguramos de que nuestra oferta final sea muy cercana a la realidad.
Es importante saber que el precio final al que se vende una casa puede ser diferente al precio que se anuncia al principio. Por ejemplo, en ciudades como Madrid, el precio puede llegar a ser un 20% más bajo después de negociar entre el comprador y el vendedor. Esto pasa en todas las ciudades y se puede ver la diferencia entre el precio anunciado y el precio real al que los compradores están dispuestos a pagar.